sábado, 16 de febrero de 2008

Embarazo y Cáncer de mama, ¿ compatibles ?

El ser diagnosticada con una enfermedad como el cáncer de mama, interrumpe el desarrollo normal de nuestra vida, especialmente para las mujeres jóvenes. Estas personas se ven de repente enfrentando preocupaciones que normalmente aparecen en la gente mayor, antes de haber disfrutado completamente la edad adulta joven. Si tener hijos está en tus planes , puedes preocuparte de que el cáncer, o su tratamiento pueda alterar tus sueños y tus planes.
En el pasado, en forma rutinaria, los médicos advertían a las mujeres con cáncer de mama que no podían quedarse embarazadas. Como el cuerpo produce más estrógenos durante el embarazo y los estrógenos estimulan el crecimiento de algunos tumores, muchos doctores creen que el embarazo aumenta el riesgo de recurrencia.
De hecho, no está claro que el embarazo durante y después del diagnóstico y tratamiento de cáncer de mama aumente el riesgo de recurrencia. Como las posibilidades de recurrencia son mayores durante los primeros dos años después del diagnóstico inicial de cáncer de mama, algunos médicos piden a las mujeres que esperen de dos a cinco años para quedarse embarazadas después de haber sido diagnosticadas con cáncer. Los médicos pueden estar preocupados de la habilidad de una mujer para cuidar a un bebé si es que tiene una recurrencia, o acerca del futuro del bebé en caso de que la madre muera de cáncer. Al mismo tiempo, generalmente éstas son las preocupaciones de la mujer y su familia.
Un tratamiento anterior para cáncer de mama, incluyendo cirugía,radiación, quimioterapia y terapia hormonal, no afecta la salud de un bebé.Los niños nacidos de madres con cáncer de mama crecen y se desarrollan normalmente. El cáncer no puede pasar de una madre a su hijo durante el embarazo o la lactancia. Sin embargo, la mayoría de los médicos recomiendan que las mujeres no tomen tamoxifeno si planean tener un bebé porque el tamoxifeno puede afectar la habilidad de una mujer para concebir o puede afectar adversamente un embarazo.
Las hijas de mujeres que han tenido cáncer de mama tienen un riesgo más alto de desarrollar la enfermedad que otras mujeres, pero el factor genético es sólo un contribuyente, la mayoría de las circunstancias en cáncer de mama no son hereditarias. Las hijas de mujeres con cáncer de mama, al igual que cualquier mujer joven, deben aprender cómo cuidarse, incluyendo el autoexámen para la detección temprana de la enfermedad.
Todas las mujeres que esperan un bebé enfrentan miedos que no siempre pueden ser ciertos para sus hijos: miedos que son mayores para una mujer que ha tenido una enfermedad que pone en peligro la vida.
El hablar con familiares y amigos antes de tener un bebé te asegurará el apoyo constante que necesitarás al convertirte en madre, independientemente de lo que pase. El asegurarse que otras mujeres que están sufriendo lo mismo que tú están envueltas en los cuidados de un bebé y comprometidas en su futuro, te ayudará a resolver algunos de los miedos que puedas tener de dejar a tu hijo sin madre. Su experiencia puede servirte como guía y confianza para tomar tus decisiones y hacer planes para el futuro.
Más frecuentemente, las mujeres están decidiendo acerca del embarazo basadas en su propio juicio de los riesgos y recompensas. Renunciar al embarazo y a ser madre puede parecer una elección segura para una mujer que ha tenido cáncer de mama. Pero el ceder esta experiencia puede causarte una desilusión profunda y constante, y puede en realidad no ser la elección más saludable. Muchas mujeres con cáncer de mama se quedan embarazadas , tienen a sus hijos y se mantienen libres del cáncer por muchos años. Para las sobrevivientes del cáncer, el concebir y cuidar a un hijo puede ser una celebración de la vida y un compromiso para el futuro.

Así lo cree Nora Frenkiel, una de las tantas mujeres que ha padecido cáncer que tomó la decisión de traer al mundo a su hijo:
"Para mí no hubo mayor prueba de que yo estuviera curada y completa. El embarazo es una afirmación de vida: el saber que algo está creciendo dentro de ti y que no te está matando, sino que es saludable y fuerte. Las células se dividen, cambian, se vuelven cancerosas. O las células se dividen y se convierten en un embrión.”